Siempre es difícil dar un primer paso, iniciar un camino, empezar un proyecto. Máxime cuando además, uno tiene unos conocimientos bastante básicos sobre los temas de los que escribirá en los próximos días, meses e incluso con suerte, años.
Habitualmente, cuando uno accede a un blog y lo lee, lo lógico y habitual es que la persona que escribe tenga unos conocimientos suficientemente amplios sobre el tema a tratar, o por lo menos lo que uno espera es eso. En mi caso, para romper una primera norma, lo que haré será todo lo contrario. Primero empezaré a andar, a escribir, e iré plasmando poco a poco mis ideas, mis impresiones, para que con el paso del tiempo, cuando de vez en cuando pare a descansar y a coger aire, al mirar atrás pueda ver qué cambió en mi, qué aprendí y por supuesto cuál fué la evolución, si es que alguna vez es capaz de producirse.
Me gustaría que mi primera aportación tuviera un pequeño toque emocional, y más que elegir una fotografía por su calidad, o por su composición, en este caso la elección se basa en rendir un pequeño homenaje a mi abuelo, D. Leonardo Navarro.