Después de leer las palaras de Jose Saborit, en las que dice que "Berlín es la ciudad más viva del mundo", y después de ver las fotos que él mismo hizo allí, vi el cielo abierto cuando Judith, mi pareja, me propuso ir allí de visita hace unos días. Más que nada por conocer en persona tan increíble lugar y por intentar imitar dentro de las limitaciones que uno tiene a un verdadero maestro.
La verdad, tiene razón. Joder (perdón), que lugar para que la cámara eche humo. Si alguno quiere pasar unos días en un lugar francamente agradable, y sobre todo en el que es imposible quitarle las mano de encima a la cámara, ya sabeis cual es.
Dos promesas hago desde aquí, la primera volver con más días, y la segunda poner en unos días unas fotillos que hice del Bundestag que creo merecen la pena.
Permitidme por favor que hoy dedique estas intantáneas a Jose Saborit, con todo mi afecto, admiración y cariño.






